lunes, 27 de junio de 2011

Instantes

Este poema dicen que es de un tal Borges (Já)
qué ganas de extrapolarlo a mi vida

Si pudiera vivir nuevamente mi vida,
en la próxima trataría de cometer más errores.
No intentaría ser tan perfecto, me relajaría más.
Sería más tonto de lo que he sido,
de hecho tomaría muy pocas cosas con seriedad.
Sería menos higiénico.
Correría más riesgos,
haría más viajes,
contemplaría más atardeceres,
subiría más montañas, nadaría más ríos.
Iría a más lugares adonde nunca he ido,
comería más helados y menos habas,
tendría más problemas reales y menos imaginarios.

Yo fui una de esas personas que vivió sensata
y prolíficamente cada minuto de su vida;
claro que tuve momentos de alegría.
Pero si pudiera volver atrás trataría
de tener solamente buenos momentos.

Por si no lo saben, de eso está hecha la vida,
sólo de momentos; no te pierdas el ahora.

Yo era uno de esos que nunca
iban a ninguna parte sin un termómetro,
una bolsa de agua caliente,
un paraguas y un paracaídas;
si pudiera volver a vivir, viajaría más liviano.

Si pudiera volver a vivir
comenzaría a andar descalzo a principios
de la primavera
y seguiría descalzo hasta concluir el otoño.
Daría más vueltas en calesita,
contemplaría más amaneceres,
y jugaría con más niños,
si tuviera otra vez vida por delante.

Pero ya ven, tengo 85 años...
y sé que me estoy muriendo.



domingo, 5 de junio de 2011

En qué momento pasó que no me dí cuenta que mi todo se volvió nada.
Se convirtió en una burla de los dos.
Fue triste ver como ni siquiera dolió. Se me endureció el corazón.

jueves, 3 de marzo de 2011

Antes yo pensaba que la gente era bacán, transparente, que si decía una cosa.. bueno pues así era. Ahora es muy difícil encontrarse con gente de v e r d a d. Lo que si sé, y en esto me declaro intransigente, es que me carga..
Me carga la gente cínica
Me carga la gente arribista
Me carga la gente prepotente
Me carga la gente inconsecuente
Me carga la gente que no persevera
Me carga la gente cruel
Me carga la gente odiosa
Me carga la gente que no se apasiona
Me carga la gente que no lucha
Me carga la gente que es conformista
Me carga la gente intolerante
Me carga la gente que miente
Me carga la gente que se victimiza
Me carga la gente egocéntrica
Me carga la gente egoísta
Me carga la gente violenta
Me carga la gente que no es gente

miércoles, 31 de marzo de 2010

Si GRITO tu nombre unas cientounmilveces, tal vez te saldrás así de mi c a b e z a (o tal vez serán necesarias unas cientounmilvecesmás...probablemente)

viernes, 26 de marzo de 2010

Oye! Se me había olvidado lo buenobonitoybarato que era estar una tarde contigo al pasto haciendo NA-DA. Me sorprendo cada día. Y de t o d o.-
- ¿Y qué pretendes de todo esto si sabes que al final podría ser un d e s a s t r e?
- No pretendo nada vivo el día día no más. Al final es mejor hacer lo que uno realmente quiere ¿para qué forzar a creer algo que no sientes?
-No estoy de acuerdo, creo que tienes ese típico síntoma de dependencia afectiva, nada más(...)


*NO HAY NADA COMO TU AMOR COMO MEDIO DE TRANSPORTE (Grande Drexler!)

sábado, 20 de febrero de 2010

La locura i n n a t a.
El grito desenfrenado.
La viveza que se escapa de su mirada.
Esa euforia que desborda su presencia.
Aquellos arranques de demencia que hacían el suelo estallar.
Las cenizas regadas por todo el salón se mezclaban con los pedazos de vidrio y sangre que estaban el suelo. Y volaban, se reían de el.
Disfrutaba verlo sin límites, sin r e p a r o s.
La sed que le abrazaba se hacía profunda, inagotable.
Y los gritos/aullidos comenzaron a brotar. Mis tímpanos volaban, se fundían.
Se sentía único, inmortal. Y en ese momento lo era.
Era un desafío, un capricho. Un pecado exquisito.
El revivir sensaciones pasadas, el retorcer el vientre. El titubeo al hablar, las ansias, el deseo.
La necesidad de materializar las fantasías latentes. Surgía.
El sonido de fondo, nuestro cómplice. Los demás cuerpos desaparecían de a poco, se ___________________________e s f u m a b a n.
El eco de la habitación sólo imploraba una cosa. Ambos sabíamos bien.
La cercanía, el baile, el licor que descendía de nuestras gargantas.
El humo tras la boca.
La excitación. La fuente de erotismo. Lo prohibido.
Esa iniciativa impura.
El roce imperceptible se confundía entre risas.
Una diversión, un reto en la noche de desquicio. Los viernes de traición.
Eramos los únicos.
Entre esos besos locos, entre cigarros y música. Nos mimetizamos.
Nos envolvimos, como un juego. Sabíamos bien que santos no somos.
No existía control, todo era permitido. Los tapujos y pudores se olvidaron de nosotros.
La conciencia se durmió.
Ebrios de locura. La noche de desquicio.
Sábado.
El espacio que quedaba entre su cuerpo y mi mente parecía abismal. Tétrico.
Ni rastros de los susurros al oído.
La espera se hacía eterna y llamaba a la decepción.
La desilusión, el desencanto. La sobriedad.
Su lejanía me absorbía. Sucia y sola bajo su voz____________ s e c a.
Las copas llenas, la revancha.
La nueva osadía. La invitación de víbora. El veneno en los colmillos.